Tal como sostiene la Comisión de Cultura de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (Agenda 21 para la Cultura), como una plataforma mundial para aprender, cooperar y promover políticas y programas sobre el papel de la cultura en el desarrollo sostenible. Debemos facilitar el intercambio de experiencias y el aprendizaje mutuo, haciendo cultura desde lo local, como origen de todas las transformaciones globales necesarias. El desafío del COVID-19 debe suponer una movilización cultural en todas las esferas, y de modo transversal, además, por el enorme impacto negativo que está suponiendo en sectores, como el cultural.

Es por ello que este XVI Festival Encuentros en el Mar: Cultura y Derechos Humanos plantea una vía de abordaje artístico musical fundamentalmente, como de actividades paralelas, a algunos problemas y conflictos que afectan a grandes colectivos de la población mundial y que suponen, en definitiva, una barrera para el desarrollo y el bienestar de las personas. Y hacerlo, además, desde una visión integradora y positiva, brindando la posibilidad, no solo de mostrar estos obstáculos, sino considerándolos potenciales cauces de acción, al tiempo que se promueve también la toma de conciencia partiendo de las artes y la cultura humanista en un sentido amplio y diverso.

La defensa de los Derechos Humanos sigue constituyendo un reto colectivo en el contexto del mundo globalizado en el que nos encontramos, y este Festival incorpora como valor añadido la singularidad de su propuesta en el marco de los festivales y encuentros musicales, al ser único en su género en Canarias y aportar una propuesta novedosa, transversal e innovadora.

Otro reto es abordar estas actividades desde un uso singular del espacio público, dada la situación excepcional de declaración del estado de alarma, que ha llevado consigo un confinamiento masivo de la población, y la implementación de medidas especiales para la celebración de actividades. La interacción social ha pasado de ser integralmente presencial, a desarrollarse paralelamente a través de las diferentes plataformas y aplicaciones on-line. Un nuevo y necesario escenario para compartir y paliar de alguna manera, el distanciamiento físico al que estamos siendo sometidos.

Los dos pilares fundamentales sobre los que se sustenta este proyecto son, por un lado, la temática de exclusión social y pobreza y, por otro, la temática de disidencia, igualdad de género y diversidad. Estos dos bloques sintetizan dos grandes focos de acción social y cultural que afectan a la población mundial y que atentan gravemente a los Derechos Humanos, situando a millones de personas en un espacio de supervivencia en el marco de las injusticias y las desigualdades.

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACDH) ha indicado, sobre el COVID-19 y sus dimensiones de derechos humanos: «Este es el momento de ejercer la solidaridad y la cooperación para hacer frente al virus y atenuar las repercusiones, a veces involuntarias, de las medidas adoptadas para frenar su propagación». El respeto de todos los derechos humanos, comprendidos los derechos económicos, sociales, civiles y políticos, será indispensable para el éxito de la respuesta de salud pública.